La semana pasada vimos el desenlace de #algoSeCocina, el video que os mostramos a continuación y que formaba parte la campaña de marketing de Deliveroo, la última startup de reparto de comida a domicilio en llegar a Barcelona y Madrid.

Esta indústria, la del reparto de comida hecha por otros -restaurantes- mediante otros -repartidores autónomos- parece que no tiene techo en sus presupuestos de marketing para la captación de nuevos usuarios y además evoluciona ahora como novedad y dando el punto hipster de Barcelona y Madrid con ciclistas pedaleando “fixies” y con un concepto de comida “premium” y entrega impecable.

Sí señores y señoras, oyen bien, los que pensaban que La Nevera roja y Just eat se habían repartido ya el pastel se equivocan, les han salido competidores y vienen con un estilo moderno y una propuesta de calidad.

Además  y como hemos visto con un camión restaurante en el anuncio y con buzoneo masivo regalando 10€ de descuento en el primer pedido, la Startup con base en el financiero Londres y con los 200 millones de dolares levantados en inversión en menos de dos años, llega a Barcelona con muchos millones en caja para quemar, perdón, crecer.

deliveroo bus

Campaña en autobuses de Barcelona

Y es que en la sharing economy, lo importante es crecer ¿cierto?

De la importancia del crecimiento exponencial y la captación de usuarios a una velocidad de vertigo a base de gastar decenas de millones en marketing de captación los primeros años hablaba Fred Destin, socio en Accel Partners (Facebook, dropbox y otros) en Business Insider hace unas semanas.

Destin explicaba como esta es una práctica que hacen los grandes como Uber y Airbnb. Adquieren usuarios al coste que sea, masivamente, una inversión necesaria para hacer que tu plataforma tenga usuarios y la rueda gire y con suerte se convierta en plataforma lider. No se hace dinero al principio, sino que se espera que los usuarios usen, reusen y reusen el producto hasta que los ingresos superen el coste de adquisición de cliente -el cual preferimos no saber para no asustarnos-.

El concepto está claro, lo entendemos y lo respetamos, pero sin embargo tenemos algunas preocupaciones sobre la sostenibilidad de un usuario recurrente a lo largo del tiempo en una indústria como la de la comida a domicilio, en la que es bien sabido que a la que las promociones aflojan, las compras también.

Porque… cuando ya has crecido ¿que viene luego?

En algunas plataformas se espera que el usuario será rentable a los 12 o 18 meses, pero ¿que pasa con una industria nueva con un concepto nuevo como este? -y con todos los respetos, concepto de dudosa solidez en España, dónde premium y “esperar 30 minutos /comer en casa” son conceptos que no van muy de la mano a nuestro modo de ver- ¿seguiran los usuarios repitiendo compra en la misma plataforma dentro de un año? ¿y dentro de dos? ¿quien más habrá luchando por el pastel y se aprovechará de unos usuarios ya maduros y acostumbrados al uso de estas plataformas?

Curioso además, Destin decía como alguna startups hacen el error de dar “crédito gratis” y esto es justamente lo que Deliveroo -de la cual él forma parte de la junta directiva- está haciendo en su llegada a Barcelona. Un crédito que entendemos asumen mayoritariamente los restaurantes, esta vez curiosamente hambrientos.

Hay grandes inversores en esta iniciativa y un gran equipo en varias ciudades así que aún que estas prácticas nos puedan parecer algo “kamikazes” a primera vista, esperamos que ellos sepan mejor que nadie como hacer este crecimiento sostenible y rentable en el tiempo, y como Deliveroo dice en su web “un precio fijo y asequible para cada entrega” les deseamos un coste fijo y asequible para cada usuario adquirido. El tiempo dirá.